“La arquitectura moderna no es un estilo, sino una forma de vida”.
Marcel Breuer.

sábado, 14 de septiembre de 2013

CASA SCHRODER, 1924.

GERRIT RIETVELD
Utrecht, Holanda - 1924.






















Reflexión y práctica de la forma pictórica en la arquitectura.







Nace en la cuidad de Utrecht Holanda en el año de 1888 y muere en la misma ciudad en el año de 1964.
Gerrid Rietveld, como uno de los máximos exponentes del neoplastisismo, realiza una importante aportación al estudio de las diferentes artes vinculadas a la arquitectura. Sin duda su obra es una continuación de su profunda observación de la forma en el objeto útil como es el mobiliario y su posterior manifestación arquitectónica, esto como consecuencia de su primer antecedente plástico que fue la de diseñador de muebles en carpintería.
El periodo de gestación de su obra se ubica dentro de una época difícil como lo fue la de la posguerra (Primera Guerra Mundial) en donde la vinculación con el clasicismo era fundamental en la generación del arte y su preocupación en ponderar esta influencia con los aires de modernidad dieron como resultado la interpretación del uso práctico y su forma, y el resultado plástico que de estos se generaban, es decir, la intensificación de las formas y su función para la depuración de las relaciones con el objeto y su traslación a las tres dimensiones. Su vinculación al neoplastisismo se deriva por su preocupación por la articulación de los elementos que componen en un principio al mobiliario que el diseñaba y después, en su acercamiento a la arquitectura, a las diferentes relaciones que se obtenían en la interpolación de planos en el espacio y la hegemonía derivada por medio del color, luz y sombra. A partir de este momento colabora con los pintores neoplastisistas incorporando sus postulados a su obra. Este movimiento, aunque de gran intensidad, tiene poca duración en la lectura cronológica de la arquitectura, pero es de importancia para la interpretación de posteriores obras como las de Mies van der Rohe quien recolecta, mejora y reinterpreta las verdaderas propuestas neoplastisistas como en el Pabellón de Barcelona.
Entre sus principales obras se encuentran la “Casa Schroder” (Utrecht, 1924), Las Casas en Hilera (Utrecht, 1931), así como las sillas “Red and Blue”, y la “Black and White”.

Red and Blue Chair, 1918.

Black and White Chair, 1923.

Casa Schroëder, Utrecht, 1924


La Planta que se sitúa en el testero de una manzana obtiene la propiedad de no tener una fachada principal, sino que cada una de las tres, tras su recorrido, componen un conjunto visual que se percibe como fachada de conjunto.
La distribución de la casa no contiene ninguna novedad plástica, sin embargo se puede apreciar que el componente en la cual giran y se distribuyen los espacios es la escalera, por tal, el tratamiento que se le otorga será  regulador de la composición interior y también se puede apreciar que los pisos, los muros, los cielos e inclusive el mobiliario tiene una incidencia a colaborar en la composición en torno al espacio interior.
Es evidente como en cada detalle de la casa la solución esta basada en composiciones que enfatizan los diferentes planos de la fachada y que con el uso de color otorgan matices que generan el concepto neoplástico. leer más...



















NOTAS:

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